Dichas puertas, en la mayoría de los casos recibían los nombres de la población a la que por ellas se iba.
En Zafra aun permanece fragante la Puerta de Jerez, y en uno de sus sillares se puede apreciar la planta de un pie, como huella de la pisada del andante que llegaba de Jerez de los Caballeros a vender sus ovejas, y se detuvo ante ella, y allí se quedó.
O acaso es la medida de calzado que debían usar los que por allí osasen entrar a la ciudad ?
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